Las herramientas que generan apps ponen esta pantalla por defecto, y hacen bien: un visitante no debe ver nunca un mensaje técnico. El problema es que a ti tampoco te lo enseña, y sin el mensaje real no hay forma de arreglar nada. De ahí la sensación de estar delante de una pared.
Debajo puede haber cualquier cosa, pero en la práctica se repiten cuatro: un dato que no llegó y el código daba por hecho, una petición rechazada por permisos, una variable de entorno que falta, o una respuesta que no tenía la forma esperada. Son las mismas de siempre, solo que aquí no se ven.
Y una particularidad importante: como esta pantalla captura el fallo, la app no se cae del todo. Eso significa que puedes seguir navegando y que muchas veces solo falla una sección. Aprovecha eso para acotar: si el resto va bien, el problema está en lo que hace esa pantalla concreta.