Una app moderna se dibuja entera desde JavaScript: el HTML que llega al navegador está prácticamente vacío y es el código el que lo rellena. Si ese código se cae en la primera línea, nadie rellena nada y te quedas con el fondo blanco. No es que falte la página, es que se ha interrumpido antes de pintarla.
Las causas más frecuentes, por orden: una variable de entorno que falta en producción y hace que algo llegue vacío, y ahí entra el clásico supabaseUrl is required; una ruta de ficheros que en tu ordenador funciona y en el servidor no, porque el editor no distingue mayúsculas y el servidor sí; o una llamada a datos que falla y no está controlada, de modo que el error tumba la aplicación entera en vez de mostrar un aviso.
El diagnóstico es siempre el mismo y lleva dos minutos: abre la app publicada, pulsa F12, ve a la pestaña Console y recarga. El primer mensaje en rojo es tu causa. La pantalla en blanco no es el problema, es el síntoma, y ese mensaje es el problema.