Esa lista existe por un motivo serio. Si cualquiera pudiera decidir a qué dirección se devuelve a un usuario recién identificado, bastaría con montar un enlace que mandara la sesión a una web ajena. La lista blanca es lo que lo impide, y por eso la comparación es literal y sin concesiones.
Y ahí está la trampa: literal significa literal. Una barra al final que sobra o que falta, http en vez de https, o el dominio con www cuando declaraste el que va sin www, son direcciones distintas para el proveedor aunque a ti te parezcan la misma.
El caso que más se repite es el de las previsualizaciones. Cada despliegue de preview genera una dirección nueva e irrepetible, así que declararlas una a una es imposible: hay que declarar un patrón con comodín que las cubra todas.
Y si el mensaje aparece solo con el botón de Google o de GitHub, mira en otro sitio. Esos proveedores tienen su propia lista, en su propia consola, y es independiente de la de Supabase.