Si el correo no llega, la causa más probable es que sigas usando el servicio de correo que Supabase trae de serie. Está pensado solo para probar, tiene un límite de envíos muy bajo por hora, y cuando lo superas deja de mandar sin avisar a nadie. Funciona perfectamente mientras te registras tú tres veces y se cae en cuanto llegan usuarios de verdad.
La otra razón de que no llegue es que acabe en spam. Un correo enviado desde un dominio que no ha demostrado ser tuyo tiene todas las papeletas, y eso se arregla autenticando el dominio en el servicio de correo que uses.
Si el correo sí llega pero el enlace falla, la causa habitual es que apunte al sitio equivocado: el enlace se construye con la dirección principal que tengas configurada, así que si sigue apuntando a la previsualización, tus usuarios aterrizan allí.
Y hay una causa que parece imposible hasta que la conoces: el enlace ya se ha usado. Estos enlaces sirven una sola vez, y muchos filtros de correo corporativos abren automáticamente los enlaces de los mensajes entrantes para comprobar si son seguros. Al hacerlo, gastan el enlace. Cuando el usuario pulsa, ya está consumido y ve un mensaje de enlace inválido. Es sistemático en cuentas de empresa y no pasa nunca en un Gmail personal, lo que lo hace desconcertante.