La causa más común es que la configuración se construya a partir de variables de entorno y alguna llegue vacía en producción. La app intenta armar sus ajustes, se encuentra un hueco donde esperaba un valor, y aborta. Es la misma familia de problemas que los errores de variables que faltan, solo que con otro nombre.
La segunda es que la configuración viva en un fichero que no ha llegado al despliegue, o que esté referenciado con un nombre que no coincide exactamente en mayúsculas. Tu ordenador no distingue mayúsculas y el servidor sí, así que un fichero llamado Config.json referenciado como config.json funciona en local y desaparece al publicar.
La tercera es que tu app pida su configuración a un servicio externo al arrancar y esa petición falle: porque el servicio está caído, porque la dirección está mal, o porque responde algo que no es lo que se esperaba. Si tu app carga ajustes desde una tabla de Supabase, un problema de permisos también produce este error.